Alumnos de las provincias de Chepén y Pacasmayo ganaron concurso.
La alumna Yesdely Núñez Mendoza de quinto grado de secundaria de la institución educativa "Santa Magdalena de Ciudad de Dios- Guadalupe- Prov. Pacasmayo - La Libertad obtuvo mención honrosa en el Segundo Concurso de cuento Distriluz 2009 organizado por Hidrandina en la Región La Libertad.El título del texto literario es "Los ciento veinte choclos". La aludida y los demás ganadores demás serán premiados próximamente.Directora, docentes y compañeros de estudios le desean éxito en esta nueva faceta.
Noviembre, 2009
jueves, 26 de noviembre de 2009
viernes, 20 de noviembre de 2009
TIEMPO PARA VIVIR
Por: José A. Lalupú Cruz

Quiso sentarse a descansar, pero recordó que había muchos quehaceres en casa. “Voy ahora porque mañana tengo que salir temprano, no creo que Fernandito quiera hacerlo. Hoy tiene que ser, mañana no. Se viene el pago de la mensualidad de Andreíta, y no creo que Carmencita me pueda apoyar con la cancelación de la luz porque esta semana no tuvo muchas ventas. Bueno pues, qué voy hacer. Ya habrá un momento para descansar”
En estos últimos tiempos en que las horas parecen durar menos los padres se han convertido en cautivos del tiempo, de su trabajo, y de sus hijos, pues la mayoría no tiene tiempo para vivir.
Quien diga que no es víctima del tiempo se estará negando la verdad a sí mismo y, eso, ya es un acto amoral. El reloj, hoy acuñados hasta en los anillos, son los vigilantes que ocasionan la alteración de neuronas a tal punto de hacerlo estallar o dejarle los nervios de punta; tal vez, porque no pudo llegar a la hora o porque no le alcanzó el tiempo para cumplir con alguna faena propuesta, e incluso, para algunas actividades superfluas, ¿Ha pensado en usted? ¿Se ha puesto a pensar que el ser más importante y racional que debe cuidar su vida y vivir como persona humana es usted? Si lo sabe, entonces, ¿por qué no disfruta de la vida?
Claro, una de las repuestas para refutar mi tesis será ¿y con qué dinero voy a gozar la vida? “Si no trabajo, no come mi familia ni yo”. Por su puesto, nadie puede vivir sin trabajar. Trabajar es un derecho y una obligación, pero he aquí el problema en que muchas veces se esclaviza de la actividad laboral, vive entregado en cuerpo y alma y no se da cuenta que el tiempo avanza, y por ende, va envejeciendo acortándosele el tiempo para vivir, porque se ha creado una fuente de opresión deseada y generada por el mismo subyugado. Trabaja en la mañana y en la tarde, bajo la expresión “hay que hacer capital porque, ¿cómo irá a ser mañana?” No se trata solo de trabajo y dinero. Se trata de entender que el hombre debe generarse un espacio para el descanso y un tiempo para sentir la beldad del mar, del cielo, del campo y sobre todo para sentarse junto a los suyos dialogar como debe ser, contarse anécdotas, chistes, cuentos o no sé qué ocurrencias. Tal vez ver una película en familia, salir al parque, pasear por las calles o hacer algo que lo libere de la estresante tarea diaria. En fin, algo que lo haga sentirse un individuo sin preocupaciones extremadamente materiales; por el contrario, vea estas faenas como sustanciales, pero no supremas ya que el secreto más importante para vivir es la felicidad con la familia y consigo mismo.
El ser humano debe comprender que las necesidades existirán siempre y lo obligarán a desenvolverse en actividades que generan ingresos con los cuales podrá cubrir los egresos familiares y personales. En estas circunstancias, son los padres quienes viven esta experiencia porque, en muchos casos, una vez que se casaron o empezaron a convivir solo bastó la llegada del primogénito para dedicarse a su crianza y pensar solo en él, luego en los demás que vinieron, bajo la frase “todo por mis hijos”. La dedicación paterna o materna a los herederos es tanta que, muchas veces, se descuidan de sí mismos bajo la concepción errónea que ellos ya gozaron y que ahora les toca a los hijos. Por su puesto que los hijos tienen todo el derecho de ser atendidos (alimentación, vestido, educación, etc.), eso es por ley, pero ninguna ley indica que el padre o la madre se olviden de ellos mismos cuando llegan los hijos.
Finalmente, debe quedar claro que no se trata de convertirse en esclavo del tiempo, ni de abocarse de de sol a sol al trabajo para hacer fortuna o para conseguir bienes materiales los cuales queden como herencia “a nuestros hijos”, desde luego, que debe darles lo esencial, como Dios y la Constitución manda, pero- aparte de la atención familiar como un imperativo- usted debe considerar espacios de relax individual que le sirvan de terapia para el estrés. Estas sugerencias radican en hacer lo que más le gusta: salir al campo, visitar lugares que le provocarán momentos de reflexión y desintoxicarse del veneno que le infunden los diarios problemas. Cuando esto haya sucedido, es seguro que ha aprendido a vivir, a quererse y ha querer más a su familia puesto que habrá más tiempo para pasarla con ellos; en consecuencia, no está demás recalcar que a los hijos hay que enseñarles a pescar, caso contrario, “ellos estarán viviendo” y usted se estará quedando sin tiempo para vivir.
domingo, 25 de octubre de 2009
EFECTIVICEMOS EL PLAN LECTOR

Por José A. Lalupú Cruz
En las noches de verano cuando, echados sobre los petates, disfrutábamos de la frescura del aire en los descampados, cerquita a nuestra casa: “Ya pues papá, cuéntanos la historia del hombrecito que mató la shepente”. Joselito, mi padre, afinaba voz sacudiéndose de la carraspera y empezaba: “Había una vez...”, luego de los primeros datos el relato llegaba a su éxtasis:
“... entonces la serpiente de siete cabezas venía derribando árboles y devorando todo animalito que encontraba en su camino. Era inmensa, tan grande como una montaña que daba miedo verla. El pueblo asustado imploraba al rey que haga algo. Entonces un caballero apuesto que pretendía a la hija de este señor salió del pueblo, sin decir nada, para enfrentar al tremendo animal. Y sucedió que el joven a muchas leguas se encontró frente a frente con este monstruo empezando una cruenta batalla en la que ambos luchadores quedaron agonizantes hasta que murieron.
Días más tarde la gente estaba sorprendida porque la serpiente no había llegado a atacar el pueblo. Para eso no se habían dado cuenta que el caballero había desaparecido. En cambió, en un acto de jocosidad, un joven chiquito y feíto, todo marrulenguito, había hecho saber al pueblo que él iba a enfrentar a la serpiente de siete cabezas y que la iba a matar. Resulta que de verdad no estaba; había desaparecido. La gente pensó lo peor.
A los pocos días apareció cargando varias cabezas del descomunal monstruo y mientras entraba al pueblo gritaba:
─¡Yo maté la shepente!, ¡Yo maté la shepente!, ¡Yo maté la shepente!.
La gente sorprendida por lo que observaba le creyó porque, como tenía una fuerza hercúlea, era creíble que la haya matado. Ante la sorprendente noticia el rey lo mandó llamar para escuchar de sus propios labios la historia; entonces el hombrecito le contó que él había enfrentado a la serpiente con una espada fabricada de algarrobo y, entre tantas cosas, había terminado con ella sin que a él le pasara nada, ni un rasguño siquiera. Como recompensa, el rey ordenó que se cumpliera su palabra:
─ Traigan a mis tres hijas para que este valeroso héroe escoja a una de ellas para que sea su esposa.
... Y la fiesta duró siete días y siete noches, el joven marrulenguito feliz de la vida porque ya era parte de la corte.
Pero resulta que uno de esos días alguien dio cuenta que un joven apuesto de ese territorio había desaparecido y un pastor había avisado que un hombre yacía junto a las demás cabezas de la serpiente; entonces...”
Este cuento nos fue relatado una y otra vez por mi padre, y no sólo éste sino muchos más, pero éste es uno de los que más me gustó y que me indujo a buscarlo en muchos libros de cuentos, pero nunca lo encontré; sin embargo, esta tarea que me propuse me hizo rozar con muchos textos literarios a los que leía con interés dejándome, al final, una satisfacción enorme, creo que hasta indescriptible, porque jamás pensé leer tanto y aprender tanto de ellos.
Esta experiencia familiar me permite comprender que estas historias, cuentos, leyendas, mitos, incluso anécdotas repercuten en el interés del hábito por la lectura ¿y sabe por qué?, pues, porque no solamente influyó en mi persona sino en mis demás hermanos y vecinitos que compartían esas reuniones. Pasados algunos días sabíamos otros cuentos fantasiosos leídos en vetustos libros de hojas amarillas. Por su puesto, que no había tele, ni internet, ni todas esas cosas que, mal usadas, perforan el cerebro. Con el tiempo, de manera inconsciente, nuestro amigo paternal había hecho lo suyo como aporte a la educación, desde su casa.
¿Y ahora qué pasa con esas estrategias de promoción a la lectura en nuestros hijos?
La respuesta no debe ni puede ser: “es tarea de los profesores que les enseñan”. Es irónico que el Ministerio de Educación haya tenido que expedir la Resolución Ministerial Nº 0386-2006-ED para fomentar el gusto y el placer por la lectura.
¿Sabe por qué?
Porque el alumno debe tener por costumbre leer textos de diverso tipo y comprenderlos sin que se le presione a hacerlo, pero esto sólo logrará si los padres de familia, instituciones diversas y comunidad en general contribuimos a la labor de los docentes.
Por una parte, la misión de los profesores, sobre los que radica gran responsabilidad, es enseñar a leer y comprender lo que se lee. No puedo hacer excepciones en la que el profesor de aula, en el caso de primaria o el Comunicación, en Secundaria, debe enseñar leer y a responder las preguntas de comprensión porque todos los maestros, desde su propia área, deben dominar los niveles de comprensión lectora aplicados al contexto del aprendizaje que desean lograr en lo educandos (Sería absurdo y con vocación equivocada alguien que se ampare en la ridícula frase: “Para lo que me pagan”). En consecuencia la tarea de los docentes es darles a los alumnos las herramientas o estrategias para comprender un texto; en tendiéndose que un texto no es únicamente una lectura sino puede ser una imagen, un sonido, una señal, un ejercicio matemático, un mapa, etc. Cuando esto haya ocurrido en los alumnos diremos que están en condiciones de comprender lo que leen. Entonces aquí sí va a tener sentido la propuesta de conducirlos a la lectura voluntaria de textos de su agrado. No se va a sentir aburrido, ni obligado sino, por el contrario, va a disfrutar de cada una de ellas.
Por otra parte, la aplicación del Plan Lector en las diversas instituciones educativas compromete el apoyo de los Gobiernos Regionales y Municipales a destinar parte de sus recursos para promover el hábito de la lectura; a las empresas periodísticas a publicar versiones populares de obras literarias y otro material de lectura para niños y jóvenes; a los medios de comunicación. Pero ¿cuántas de ellas están cumpliendo esta misión? Claro no están obligadas a regalar libros a todos los alumnos sino mas bien implementar sus bibliotecas con libros variados, sobre todo de contexto local, instalar servicio internet con los filtros respectivos; crear la hora del cuento, spots de promoción a la lectura en emisoras radiales o retrasmisoras televisivas; organizar ferias de libros, en fin tantas cosas que se pueden hacer, pero en forma organizada.
¿Se habrá avanzado o seguimos igual que antes? Por su puesto que hemos avanzado, pero poco, porque no hay un trabajo integral en beneficio de nuestros alumnos, los futuros ciudadanos. Reconózcase que se le ha dejado la mayor tarea a las instituciones educativas, las cuales también tienen algunas falencias de aplicación del plan. De la misma manera, las demás instituciones no cumplen con su rol y civismo, ─porque trabajar en favor de la joven generación es hacer patria─. Asimismo, los padres en estos últimos tiempos dedican mucho tiempo a la televisión u otras actividades personales descuidando las reuniones familiares que los congreguen a contarse historias fabulosas como “Yo maté la shepente”. Esto también contribuirá a generar interés por la lectura, ¿o no? Por último, ¿quiere decir que se necesita más leyes para convertir al niño y joven en un lector permanente? No. Se trata de algo simple para los optimistas: reunirse y elaborar un plan articulado de actividades efectivas a nivel distrial o provincial( puesto que aún no funciona COPALE en algunos casos) y plasmen la concreción del Proyecto Educativo Local.
viernes, 11 de septiembre de 2009
UN CELULAR POR FIESTAS PATRIAS

Por: José A. Lalupú Cruz
“En julio, por Fiestas Patrias, voy a comprarme un celular”. Es una de las respuestas que algunas personas dan cuando les preguntamos qué es lo que hará con su sueldo, la ganancia del negocio o con el regalito, en efectivo, que le prometió papá. Si bien es cierto que el uso del celular, en muchos casos indispensable, ha revolucionado la manera de vivir afecta la economía familiar, podría causar alguna enfermedad y pone en riesgo la vida del usuario.
En el primer caso, el advenimiento de la tecnología celular ha acortado la barrera de la distancia al mínimo y aún más, ha permitido que desde las familias con escasos recursos hasta los más potentados cuenten, por lo menos, con uno. De esta manera el ser humano se ha sumergido en ese sueño profundo de ser amo y señor del aludido aparatito de comunicación, sin embargo, no ha calculado cuánto le va a afectar su economía familiar. Ese presupuesto destinado a aquel objeto bien podría servir para alimentarse mejor en cada mes, puesto que, obliga a utilizar tarjetas de recarga y aumenta la suma del recibo de energía eléctrica; rubro al que casi no se le toma en cuenta por los sutiles e ignorados egresos que produce mensualmente, pero que sumados al año podrían resultar significativos; imaginémonos si en casa donde viven seis personas, todas ellas tienen celular. Aquí no eximo a los niños porque a decir de los padres indican que “como es necesario” debe tener, también, su respectivo celular” y vaya qué celular; otros, como han visto que el vecino de la derecha, de la izquierda y de enfrente tiene un hermoso modelo, también se compra uno y mejor que el de todos juntos, aunque no tenga a quién llamar y ni quién lo llame.
En segundo lugar, los estudios científicos indican que “los teléfonos celulares emiten cantidades pequeñas de radiación. De acuerdo con un estudio realizado por el Centro Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés), organismo de la perteneciente a la Organización Mundial de la Salud (OMS),indica que el uso prolongado del teléfono móvil puede provocar a largo plazo el desarrollo de varios tipos de cáncer. Se trata del estudio más grande y serio en su tipo realizado hasta la fecha, reuniendo información de trece países: Alemania, Australia, Canadá, Dinamarca, Finlandia, Francia, Israel, Italia, Japón, Nueva Zelanda, Noruega, Suecia y el Reino Unido”; incluso, hay presunción de otros achaques que se encuentran en investigación tales como cáncer al oído, paro cardíaco, impotencia sexual, esterilidad, etc. debido a que los usuarios lo llevan en el bolsillo de la camisa, de la blusa, en el bolsillo de los pantalones o lo que es peor, las damas, lo portan entre la pretina poniéndolo en contacto directo con la piel, en consecuencia, frente a estas advertencias lo mejor es llevarlo en el maletín, la mochila o en la cartera; es decir, alejado de nuestro cuerpo.
En tercer lugar, el uso de teléfonos celulares alrededor del planeta ha desencadenado una serie de abusos poniendo en riesgo la vida del usuario, desde el robo en la que los despiadados delincuentes, muchas veces, asesinan a sus víctimas que se resisten a entregárselos; la clonación que consiste en copia la identidad de un teléfono móvil a otro teléfono móvil y llamar donde el defraudador usa el aparato clonado para hacer las llamadas telefónicas las cuales son facturadas en la cuenta del titular de la línea. De la misma manera, por seguridad, no es recomendable contestar una llamada mientras se está cargando puesto que la electricidad está fluyendo hacia el equipo y mucho menos, con las manos húmedas, o después de salir de la ducha puesto que todo el cuerpo está húmedo y sobre todo el cabello, que es uno de los principales lugares a los que se acerca el celular.
Finalmente, puedo decir que no es pecado usar el celular ni pretendo inmiscuirme en sus decisiones; no obstante, es importante resaltar que se debe evaluar la necesidad, pues no se trata de adquirirlo por pura monería ya que de no tener en cuenta los gastos que genera afectaría considerablemente la economía familiar; podría poner en riesgo la salud del beneficiario; del mismo modo, debe tener cuidado cuando lo esté cargando o cuando se encuentre en la vía publica; entonces así y sólo así la adquisición de un teléfono celular por Fiestas Patrias puede ser una experiencia maravillosa.
“En julio, por Fiestas Patrias, voy a comprarme un celular”. Es una de las respuestas que algunas personas dan cuando les preguntamos qué es lo que hará con su sueldo, la ganancia del negocio o con el regalito, en efectivo, que le prometió papá. Si bien es cierto que el uso del celular, en muchos casos indispensable, ha revolucionado la manera de vivir afecta la economía familiar, podría causar alguna enfermedad y pone en riesgo la vida del usuario.
En el primer caso, el advenimiento de la tecnología celular ha acortado la barrera de la distancia al mínimo y aún más, ha permitido que desde las familias con escasos recursos hasta los más potentados cuenten, por lo menos, con uno. De esta manera el ser humano se ha sumergido en ese sueño profundo de ser amo y señor del aludido aparatito de comunicación, sin embargo, no ha calculado cuánto le va a afectar su economía familiar. Ese presupuesto destinado a aquel objeto bien podría servir para alimentarse mejor en cada mes, puesto que, obliga a utilizar tarjetas de recarga y aumenta la suma del recibo de energía eléctrica; rubro al que casi no se le toma en cuenta por los sutiles e ignorados egresos que produce mensualmente, pero que sumados al año podrían resultar significativos; imaginémonos si en casa donde viven seis personas, todas ellas tienen celular. Aquí no eximo a los niños porque a decir de los padres indican que “como es necesario” debe tener, también, su respectivo celular” y vaya qué celular; otros, como han visto que el vecino de la derecha, de la izquierda y de enfrente tiene un hermoso modelo, también se compra uno y mejor que el de todos juntos, aunque no tenga a quién llamar y ni quién lo llame.
En segundo lugar, los estudios científicos indican que “los teléfonos celulares emiten cantidades pequeñas de radiación. De acuerdo con un estudio realizado por el Centro Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés), organismo de la perteneciente a la Organización Mundial de la Salud (OMS),indica que el uso prolongado del teléfono móvil puede provocar a largo plazo el desarrollo de varios tipos de cáncer. Se trata del estudio más grande y serio en su tipo realizado hasta la fecha, reuniendo información de trece países: Alemania, Australia, Canadá, Dinamarca, Finlandia, Francia, Israel, Italia, Japón, Nueva Zelanda, Noruega, Suecia y el Reino Unido”; incluso, hay presunción de otros achaques que se encuentran en investigación tales como cáncer al oído, paro cardíaco, impotencia sexual, esterilidad, etc. debido a que los usuarios lo llevan en el bolsillo de la camisa, de la blusa, en el bolsillo de los pantalones o lo que es peor, las damas, lo portan entre la pretina poniéndolo en contacto directo con la piel, en consecuencia, frente a estas advertencias lo mejor es llevarlo en el maletín, la mochila o en la cartera; es decir, alejado de nuestro cuerpo.
En tercer lugar, el uso de teléfonos celulares alrededor del planeta ha desencadenado una serie de abusos poniendo en riesgo la vida del usuario, desde el robo en la que los despiadados delincuentes, muchas veces, asesinan a sus víctimas que se resisten a entregárselos; la clonación que consiste en copia la identidad de un teléfono móvil a otro teléfono móvil y llamar donde el defraudador usa el aparato clonado para hacer las llamadas telefónicas las cuales son facturadas en la cuenta del titular de la línea. De la misma manera, por seguridad, no es recomendable contestar una llamada mientras se está cargando puesto que la electricidad está fluyendo hacia el equipo y mucho menos, con las manos húmedas, o después de salir de la ducha puesto que todo el cuerpo está húmedo y sobre todo el cabello, que es uno de los principales lugares a los que se acerca el celular.
Finalmente, puedo decir que no es pecado usar el celular ni pretendo inmiscuirme en sus decisiones; no obstante, es importante resaltar que se debe evaluar la necesidad, pues no se trata de adquirirlo por pura monería ya que de no tener en cuenta los gastos que genera afectaría considerablemente la economía familiar; podría poner en riesgo la salud del beneficiario; del mismo modo, debe tener cuidado cuando lo esté cargando o cuando se encuentre en la vía publica; entonces así y sólo así la adquisición de un teléfono celular por Fiestas Patrias puede ser una experiencia maravillosa.
DIOS NOS LIBRE DEL PECADO
Por: José Artemio Lalupú Cruz
─Claro que, últimamente, he ido bañado de fe en varias oportunidades, pero en todas estas veces he terminado atemorizado porque cuando levantaba la mirada ese corderito estaba ahí, parado, inmóvil, echado sobre la cruz.
─ Pero es la representación de Jesús. ¿Acaso no sabe que a Jesús se le llama “el Cordero de Dios”?
─Por su puesto, en el Evangelio de Juan dice esto. Es ahí a donde voy. El templo es la casa de Dios y en aquel cuadro pintado en el altar mayor debe estar, ─ pienso─ la imagen de Jesús, pero ahí no está él sino hay un corderito, un animalito dibujado. Y cuando me persigno mirando el altar ese dibujito es lo primero que veo. Por su puesto que mi pensamiento va en la dirección correcta que es orar a Dios, pero ese ícono...
─ ¿No estará equivocado compadre?
─Déjeme explicarle: en el Antiguo Testamento se describe que el sacrificio de corderos se han practicado siempre. En el pueblo Judío el cordero era el principal animal del sacrificio de la tarde y la mañana en honor a Jehová, eso lo encontramos en Éxodo, capítulo veintinueve, versículos del treinta y ocho al cuarenta y dos; también lo sacrificaban en los días especiales y en la Pascua. Ahora, en Juan, capítulo uno, versículos veintinueve y, treinta y seis se indica que Jesús es simbolizado como "el Cordero de Dios", donde Dios es el proveedor de este especial cordero como una “ofrenda por el pecado”. ¿Entendiste?
─Me estoy dando cuenta que tiene juicio lo que dice.
─Entonces por esa razón le digo que en el altar mayor donde aparecen dos hermosos ángeles, una cruz y sobre ella un corderito, esta pintura que no debe aparecer sino más bien la imagen de Jesús, el verdadero “Cordero de Dios” o únicamente los ángeles y la cruz.
─Tiene razón compadre Daniel, a veces, a mí también me ha pasado... parece que estuviera adorando a él.
─Si nos quedamos callados, ¿no estaremos cometiendo doble falta?
─Dios nos libre del pecado, compadre.
Ambos se pusieron de pie, se estiraron un poquito dejando oír el crujido óseo; luego, aturdidos por la idea que les campaneaba el cerebro cerraron los ojos y, en actitud contrita, se persignaron. Finalmente, con pasos lentos y silenciosos abandonaron la plaza. La tarde se escondía cansada.
─Claro que, últimamente, he ido bañado de fe en varias oportunidades, pero en todas estas veces he terminado atemorizado porque cuando levantaba la mirada ese corderito estaba ahí, parado, inmóvil, echado sobre la cruz.
─ Pero es la representación de Jesús. ¿Acaso no sabe que a Jesús se le llama “el Cordero de Dios”?
─Por su puesto, en el Evangelio de Juan dice esto. Es ahí a donde voy. El templo es la casa de Dios y en aquel cuadro pintado en el altar mayor debe estar, ─ pienso─ la imagen de Jesús, pero ahí no está él sino hay un corderito, un animalito dibujado. Y cuando me persigno mirando el altar ese dibujito es lo primero que veo. Por su puesto que mi pensamiento va en la dirección correcta que es orar a Dios, pero ese ícono...
─ ¿No estará equivocado compadre?
─Déjeme explicarle: en el Antiguo Testamento se describe que el sacrificio de corderos se han practicado siempre. En el pueblo Judío el cordero era el principal animal del sacrificio de la tarde y la mañana en honor a Jehová, eso lo encontramos en Éxodo, capítulo veintinueve, versículos del treinta y ocho al cuarenta y dos; también lo sacrificaban en los días especiales y en la Pascua. Ahora, en Juan, capítulo uno, versículos veintinueve y, treinta y seis se indica que Jesús es simbolizado como "el Cordero de Dios", donde Dios es el proveedor de este especial cordero como una “ofrenda por el pecado”. ¿Entendiste?
─Me estoy dando cuenta que tiene juicio lo que dice.
─Entonces por esa razón le digo que en el altar mayor donde aparecen dos hermosos ángeles, una cruz y sobre ella un corderito, esta pintura que no debe aparecer sino más bien la imagen de Jesús, el verdadero “Cordero de Dios” o únicamente los ángeles y la cruz.
─Tiene razón compadre Daniel, a veces, a mí también me ha pasado... parece que estuviera adorando a él.
─Si nos quedamos callados, ¿no estaremos cometiendo doble falta?
─Dios nos libre del pecado, compadre.
Ambos se pusieron de pie, se estiraron un poquito dejando oír el crujido óseo; luego, aturdidos por la idea que les campaneaba el cerebro cerraron los ojos y, en actitud contrita, se persignaron. Finalmente, con pasos lentos y silenciosos abandonaron la plaza. La tarde se escondía cansada.
miércoles, 8 de julio de 2009
DE AMOR

pero te siento cerca.
Te he visto triste,
pero te siento alegre.
Quizá no te hayas percatado;
te vi ayer, te he visto hoy.
En la noche te soñé cerca,
pero en el día te tuve lejos
Te he visto llorar,
pero junto a mí,
soñé que sonreías
No sé si será cierto...sueños,
pero lo que sí sé
es que cuando te tenga cerca
serás, eternamente, feliz.
Del poemario:
“Cuando el corazón habla”(1 989)
Te he visto triste,
pero te siento alegre.
Quizá no te hayas percatado;
te vi ayer, te he visto hoy.
En la noche te soñé cerca,
pero en el día te tuve lejos
Te he visto llorar,
pero junto a mí,
soñé que sonreías
No sé si será cierto...sueños,
pero lo que sí sé
es que cuando te tenga cerca
serás, eternamente, feliz.
Del poemario:
“Cuando el corazón habla”(1 989)
miércoles, 6 de mayo de 2009
JÓVENES, JÓVENES VALORAD...
miércoles, 29 de abril de 2009
AMOR POR LA LECTURA

Creo que tenía seis años cuando me llevaron al colegio. Al ver, por primera vez, a la profesora Cleotilde se me erizó la piel: justamente era tal como me la habían descrito: regordeta, malgeniada, gritona, endiablada. Todos callados temblando como paja sacudida por el viento.
- Hola niñitos- nos dijo.
- Buenos días señorita Clotilde -contestamos algunos. Los demás estaban llorando de miedo.
-¿Qué te pasa mi amor?, no llores. Ven mi vida, siéntate aquí.
A los pocos minutos estábamos jugando con ella. Todo era felicidad.
Instantes después apareció el profesor Aníbal Vergara a quién le fue encargado la sección de Transición. Este maestro sí era buenito, no pegaba con látigo, ni arrancaba las orejas y sobre todo era un excelente maestro.
En corto tiempo aprendimos a deletrear y casi al terminar el año ya leíamos fábulas y otros textos literarios breves.En esos tiempos la preocupación era enseñar a leer y aprender a leer.
Siempre veía a la señorita Clotilde, a veces molesta, pero para mí nunca lo había sido, era buena y tan buena que me designó a un profesor que me enseñó a leer, a un profesor que hasta ahora recuerdo su delicada forma de ser y enseñar, a un amigo y maestro .Cuando llegaba de la ciudad todos saltábamos de alegría.
En el campo, tener una escuelita era un honor porque no todos los pueblos rurales tenían esa suerte.
-Un voluntario para hacer la lectura -nos decía- yo ya estaba listo para salir corriendo en dirección a su pupitre(él sí tuvo la dicha de contar con un pesado pupitre de no sé qué madera).
- Muy bien alumno Artemio, me decía.
- Aplausos para el alumno Artemio, concluía diciendo mientras pintaba una sonrisa en sus labios.
Mis compañeritos de aula sacudían las paredes con el estentóreo de sus palmadas.Claro que el protagonista de tanta ovación terminaba afresado por las palabras de admiración.
- Has leído bacán.
- Buena Temo. (por Artemio).
- Así quiero leer yo.
- Veinte de nota.
Esos estímulos y la prioridad que el profesor Aníbal me daba para las lecturas terminaron por abrirme las puertas hacia este arte.
Mi abuelo materno era el peluquero del pueblo y un día enterado de mis grandes habilidades en el campo de la lectura me llamó:
- Indio, venga acá. - Así me decía: "Indio". Una espececie de chocheo amoroso.- Tenga este periódico y léame esta noticia.
Me jalaba rumbo a su asiento de peluquero, y como era alto, me alzaba y me entregaba el periódico con la noticia seleccionada.
- "Des-bor-de de río arra-só con un pueblo entero. Eran apenas las siete de la noche cuando se oyó el bramido de las aguas que se acercaban al caserío de..."
-Ja, ja, ja, ja, ja. Era un a carcajada interminable. Ñato de risa mi abuelo Lupo(Guadalupe) me aplaudía y me bajaba de su sillón, luego me regalaba una fruta que podía ser un mango, un plátano o una guaba de las plantas de su huerto.
- Mañana me lees una fábula, -terminaba diciendo-. Ja, ja, ja.
Con los ojos brillantes de algarabía me retiraba corriendo a contarle a mi mamá.Y como un acto de preparación cogía el recordado "Coquito" u otros libros de mis hermanos y me ponía leer cualquier lectura,a veces me daban de cocachos por cogerles sus libros, pero el dolor pasaba y volvía a mis andanzas cuando ellos estaban en la chacra.
Estas personas y muchas cosas bonitas burilaron mi vida en el arte de la lectura:La señorita Clotilde con su cara de diabla; el profesor Aníbal con su tentadora pregunta ¿Quién desea realizar la lectura del día?, mi abuelo Lupo con su amenazadora orden:"ven acá y léeme esta noticia" y por su puesto, mis hermanos, con su ausencia, de la cual sacaba enorme provecho , esto; sí, esto me hizo un asiduo lector y, si no estoy soñando, un humilde escritor.
domingo, 26 de abril de 2009
CUESTIÓN DE FE I

Recuerdo que fue idea de Martín: represen-
tar el Vía Crucis en vivo. Todos los presentes se entusiamaron. Días después empezaron los ensayos. Todas las noches hasta casi las doce o una de la mañana. Cuando la ciudadanía se enteró muchos se llenaron de alegría; otros lo creyeron un imposible.Contra viento y marea continuamos ensayando. Algunos curiosos llegaban y eran testigos de los que se preparaba; sin embargo salían desalentados porque sólo se ensayaba un poquito y no todo el Vía Crucis. Por nuestra parte, jamás perdimos la fe. El 10 de abril había mucha espectativa. El pueblo de San Pedro de Lloc hervía de inquietud por ver el espectáculo, tal vez hubieron infiltrados quienes siempre rogaron que no le salga bien a la Casa de de Cultura para hacerlo añicos, pero Dios prendió sus foquitos de iluminación y permitió que se viviera UN ADMIRABLE FERVOR RELIGIOSO; por su puesto que hubieron algunas deficiencias que escaparon a nuestra voluntad, pero he ahí el ímpetu de los que no dejan espacio para resbalar y rodar en el lodo sino que todo reto es una oportunidad para enseñar, o sea, es CUESTIÓN DE FE.
viernes, 17 de abril de 2009
"ESPEREMOS QUE AMANEZCA"

Fragmento:
─ Ven hermanito, ven. Cuando sea grande y tenga plata te compraré uno más bonito.
Era un hermoso juguete traído no sé de qué país. A mis seis añitos esa ilusión trastocó mi vida. Mi vecinito, soberbiamente, lo manipulaba y me sacaba “cachita”. Aquel día me desconoció.
─ Ándate de mi casa. No quiero jugar contigo.
─ No importa, si quieres no lo toco; sólo déjame mirarlo. ¿Qué te cuesta?, aunque sea para mirarlo nomás.
─ ¡No!, ¡vete!
Transcurría la primavera de un ardiente verano. El rey astral, enfurecido, se había erizado y sus púas infernales herían mi piel sutil. A esa hora, Benjamín debió haber terminado de almorzar porque, parado en la puerta de la casa, fue el único que espectó la crucifixión de mi ilusión. Me quedé inmóvil, paradito como estatuilla de chocolate mientras pellizcaba, avergonzado, las yemas de mis frágiles deditos. Quería llorar, desahogar mi dolor y expulsarlo a través de ...
Era un hermoso juguete traído no sé de qué país. A mis seis añitos esa ilusión trastocó mi vida. Mi vecinito, soberbiamente, lo manipulaba y me sacaba “cachita”. Aquel día me desconoció.
─ Ándate de mi casa. No quiero jugar contigo.
─ No importa, si quieres no lo toco; sólo déjame mirarlo. ¿Qué te cuesta?, aunque sea para mirarlo nomás.
─ ¡No!, ¡vete!
Transcurría la primavera de un ardiente verano. El rey astral, enfurecido, se había erizado y sus púas infernales herían mi piel sutil. A esa hora, Benjamín debió haber terminado de almorzar porque, parado en la puerta de la casa, fue el único que espectó la crucifixión de mi ilusión. Me quedé inmóvil, paradito como estatuilla de chocolate mientras pellizcaba, avergonzado, las yemas de mis frágiles deditos. Quería llorar, desahogar mi dolor y expulsarlo a través de ...
Cuento incluido en "Entre Espinas"
Reserve su ejemplar: Cel. 949556921 - arlacruz@hotmail.com
JOSE ARTEMIO LALUPÚ CRUZ
El discurrir de su vida no le fue nada fácil, pues tuvo que madurar siendo niño y, en la adolescencia, defenderse casi solo hasta forjarse una profesión, no por culpa de sus padres sino por la responsabilidad asumida desde ya como el tercer hijo que debía ayudarlos para la crianza de sus hermanitos menores. Apenas terminada la secundaria levantó vuelo e inició una nueva jornada: sufrimientos, nostalgias, ganas de dejarlo todo y volver a su terruño, grandes satisfacciones que le arrancaron más de una sonrisa y... allá, entre todas estas cosas, una profesión alcanzada por su ahínco e indesmayable voluntad de superación.
Desde niño se identificó con la literatura. A los once años escribió sus primeros versos con temática amorosa para luego ensayar el cuento, especie, en la que últimamente ha destacado más.
Participó en los Juegos Florales organizado por el C.E.S.I. del Instituto Superior Pedagógico “David Sánchez Infante, en los que obtuvo:
1ros. Juegos Florales - Segundo Puesto - 1988
2ros. Juegos Florales - Segundo Puesto - 1989
3ros. Juegos Florales - Segundo Puesto – 1991
En el año 1989 editó su poemario “Cuando habla el corazón” y 2001, publicó su primer libro de cuentos “Miel y Hiel”.
En el 2004 obtuvo el Primer Puesto en el concurso de cuento organizado por la Municipalidad Distrital de Pacasmayo con el cuento "Una jugada para ganar"
El 23 de noviembre del 2006, con motivo del 142º Aniversario de la Provincia de Pacasmayo fue distinguido con la Medalla de la Ciudad, otorgado por el alcalde de dicha municipalidad, Ing. Frederihs Buchelli Torres por su aporte a la literatura.
Actualmente radica en San Pedro de Lloc y ejerce la docencia en el Colegio Secundario de Menores “Santa Magdalena” de Ciudad de Dios (Guadalupe) y el CEGNE “Cristo Rey” del distrito de Pacasmayo – provincia de Pacasmayo, región La Libertad.
PRODUCCIÓN LITERARIA
Tres obras publicadas han sido suficientes para conocer la calidad poética y cuentística del autor. En la primera, muy romántico con la musa de los hombres; en la segunda y tercera, analítico poniendo entre las manos y la mente del lector reflexiones profundas sobre la vida del ser humano.
Verso
“Cuando el corazón habla” (1989)
Prosa
“Miel y hiel” (Colección de cuentos - 2001)
“Entre espinas” (Colección de cuentos: marzo - 2009): Comparten la autoría con su hija Angie M. Lalupú Mantilla
El 23 de noviembre del 2006, con motivo del 142º Aniversario de la Provincia de Pacasmayo fue distinguido con la Medalla de la Ciudad, otorgado por el alcalde de dicha municipalidad, Ing. Frederihs Buchelli Torres por su aporte a la literatura.
Actualmente radica en San Pedro de Lloc y ejerce la docencia en el Colegio Secundario de Menores “Santa Magdalena” de Ciudad de Dios (Guadalupe) y el CEGNE “Cristo Rey” del distrito de Pacasmayo – provincia de Pacasmayo, región La Libertad.
PRODUCCIÓN LITERARIA
Tres obras publicadas han sido suficientes para conocer la calidad poética y cuentística del autor. En la primera, muy romántico con la musa de los hombres; en la segunda y tercera, analítico poniendo entre las manos y la mente del lector reflexiones profundas sobre la vida del ser humano.
Verso
“Cuando el corazón habla” (1989)
Prosa
“Miel y hiel” (Colección de cuentos - 2001)
“Entre espinas” (Colección de cuentos: marzo - 2009): Comparten la autoría con su hija Angie M. Lalupú Mantilla
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