miércoles, 29 de abril de 2009

AMOR POR LA LECTURA


Creo que tenía seis años cuando me llevaron al colegio. Al ver, por primera vez, a la profesora Cleotilde se me erizó la piel: justamente era tal como me la habían descrito: regordeta, malgeniada, gritona, endiablada. Todos callados temblando como paja sacudida por el viento.

- Hola niñitos- nos dijo.

- Buenos días señorita Clotilde -contestamos algunos. Los demás estaban llorando de miedo.

-¿Qué te pasa mi amor?, no llores. Ven mi vida, siéntate aquí.

A los pocos minutos estábamos jugando con ella. Todo era felicidad.

Instantes después apareció el profesor Aníbal Vergara a quién le fue encargado la sección de Transición. Este maestro sí era buenito, no pegaba con látigo, ni arrancaba las orejas y sobre todo era un excelente maestro.

En corto tiempo aprendimos a deletrear y casi al terminar el año ya leíamos fábulas y otros textos literarios breves.En esos tiempos la preocupación era enseñar a leer y aprender a leer.

Siempre veía a la señorita Clotilde, a veces molesta, pero para mí nunca lo había sido, era buena y tan buena que me designó a un profesor que me enseñó a leer, a un profesor que hasta ahora recuerdo su delicada forma de ser y enseñar, a un amigo y maestro .Cuando llegaba de la ciudad todos saltábamos de alegría.

En el campo, tener una escuelita era un honor porque no todos los pueblos rurales tenían esa suerte.

-Un voluntario para hacer la lectura -nos decía- yo ya estaba listo para salir corriendo en dirección a su pupitre(él sí tuvo la dicha de contar con un pesado pupitre de no sé qué madera).

- Muy bien alumno Artemio, me decía.

- Aplausos para el alumno Artemio, concluía diciendo mientras pintaba una sonrisa en sus labios.

Mis compañeritos de aula sacudían las paredes con el estentóreo de sus palmadas.Claro que el protagonista de tanta ovación terminaba afresado por las palabras de admiración.

- Has leído bacán.

- Buena Temo. (por Artemio).

- Así quiero leer yo.

- Veinte de nota.

Esos estímulos y la prioridad que el profesor Aníbal me daba para las lecturas terminaron por abrirme las puertas hacia este arte.

Mi abuelo materno era el peluquero del pueblo y un día enterado de mis grandes habilidades en el campo de la lectura me llamó:

- Indio, venga acá. - Así me decía: "Indio". Una espececie de chocheo amoroso.- Tenga este periódico y léame esta noticia.

Me jalaba rumbo a su asiento de peluquero, y como era alto, me alzaba y me entregaba el periódico con la noticia seleccionada.

- "Des-bor-de de río arra-só con un pueblo entero. Eran apenas las siete de la noche cuando se oyó el bramido de las aguas que se acercaban al caserío de..."

-Ja, ja, ja, ja, ja. Era un a carcajada interminable. Ñato de risa mi abuelo Lupo(Guadalupe) me aplaudía y me bajaba de su sillón, luego me regalaba una fruta que podía ser un mango, un plátano o una guaba de las plantas de su huerto.

- Mañana me lees una fábula, -terminaba diciendo-. Ja, ja, ja.

Con los ojos brillantes de algarabía me retiraba corriendo a contarle a mi mamá.Y como un acto de preparación cogía el recordado "Coquito" u otros libros de mis hermanos y me ponía leer cualquier lectura,a veces me daban de cocachos por cogerles sus libros, pero el dolor pasaba y volvía a mis andanzas cuando ellos estaban en la chacra.

Estas personas y muchas cosas bonitas burilaron mi vida en el arte de la lectura:La señorita Clotilde con su cara de diabla; el profesor Aníbal con su tentadora pregunta ¿Quién desea realizar la lectura del día?, mi abuelo Lupo con su amenazadora orden:"ven acá y léeme esta noticia" y por su puesto, mis hermanos, con su ausencia, de la cual sacaba enorme provecho , esto; sí, esto me hizo un asiduo lector y, si no estoy soñando, un humilde escritor.

domingo, 26 de abril de 2009

CUESTIÓN DE FE I


Recuerdo que fue idea de Martín: represen-
tar el Vía Crucis en vivo. Todos los presentes se entusiamaron. Días después empezaron los ensayos. Todas las noches hasta casi las doce o una de la mañana. Cuando la ciudadanía se enteró muchos se llenaron de alegría; otros lo creyeron un imposible.Contra viento y marea continuamos ensayando. Algunos curiosos llegaban y eran testigos de los que se preparaba; sin embargo salían desalentados porque sólo se ensayaba un poquito y no todo el Vía Crucis. Por nuestra parte, jamás perdimos la fe. El 10 de abril había mucha espectativa. El pueblo de San Pedro de Lloc hervía de inquietud por ver el espectáculo, tal vez hubieron infiltrados quienes siempre rogaron que no le salga bien a la Casa de de Cultura para hacerlo añicos, pero Dios prendió sus foquitos de iluminación y permitió que se viviera UN ADMIRABLE FERVOR RELIGIOSO; por su puesto que hubieron algunas deficiencias que escaparon a nuestra voluntad, pero he ahí el ímpetu de los que no dejan espacio para resbalar y rodar en el lodo sino que todo reto es una oportunidad para enseñar, o sea, es CUESTIÓN DE FE.

viernes, 17 de abril de 2009

"ESPEREMOS QUE AMANEZCA"


Fragmento:


─ Ven hermanito, ven. Cuando sea grande y tenga plata te compraré uno más bonito.
Era un hermoso juguete traído no sé de qué país. A mis seis añitos esa ilusión trastocó mi vida. Mi vecinito, soberbiamente, lo manipulaba y me sacaba “cachita”. Aquel día me desconoció.
─ Ándate de mi casa. No quiero jugar contigo.
─ No importa, si quieres no lo toco; sólo déjame mirarlo. ¿Qué te cuesta?, aunque sea para mirarlo nomás.
─ ¡No!, ¡vete!
Transcurría la primavera de un ardiente verano. El rey astral, enfurecido, se había erizado y sus púas infernales herían mi piel sutil. A esa hora, Benjamín debió haber terminado de almorzar porque, parado en la puerta de la casa, fue el único que espectó la crucifixión de mi ilusión. Me quedé inmóvil, paradito como estatuilla de chocolate mientras pellizcaba, avergonzado, las yemas de mis frágiles deditos. Quería llorar, desahogar mi dolor y expulsarlo a través de ...


Cuento incluido en "Entre Espinas"


Reserve su ejemplar: Cel. 949556921 - arlacruz@hotmail.com


JOSE ARTEMIO LALUPÚ CRUZ

Son testigos de su nacimiento los verdes campos norteños bañados por el apacible río Piura. Nació el 18 de junio de 1967 en el Caserío Monte Castillo, distrito de Catacaos, provincia y departamento de Piura. Sus estudios primarios los realizó en el Centro Educativo Nº 14034 de su tierra natal; los secundarios en el Colegio Secundario “José Carlos Mariátegui” de su misma cuna y “José Cayetano Heredia” de Catacaos. Cursó estudios superiores en el Instituto Superior Pedagógico “David Sánchez Infante de San Pedro de Lloc donde optó el Título de Profesor de Lengua y Literatura y, los de Maestría, en la Universidad Nacional de Cajamarca.
El discurrir de su vida no le fue nada fácil, pues tuvo que madurar siendo niño y, en la adolescencia, defenderse casi solo hasta forjarse una profesión, no por culpa de sus padres sino por la responsabilidad asumida desde ya como el tercer hijo que debía ayudarlos para la crianza de sus hermanitos menores. Apenas terminada la secundaria levantó vuelo e inició una nueva jornada: sufrimientos, nostalgias, ganas de dejarlo todo y volver a su terruño, grandes satisfacciones que le arrancaron más de una sonrisa y... allá, entre todas estas cosas, una profesión alcanzada por su ahínco e indesmayable voluntad de superación.
Desde niño se identificó con la literatura. A los once años escribió sus primeros versos con temática amorosa para luego ensayar el cuento, especie, en la que últimamente ha destacado más.
Participó en los Juegos Florales organizado por el C.E.S.I. del Instituto Superior Pedagógico “David Sánchez Infante, en los que obtuvo:
1ros. Juegos Florales - Segundo Puesto - 1988
2ros. Juegos Florales - Segundo Puesto - 1989
3ros. Juegos Florales - Segundo Puesto – 1991
En el año 1989 editó su poemario “Cuando habla el corazón” y 2001, publicó su primer libro de cuentos “Miel y Hiel”.




En el 2004 obtuvo el Primer Puesto en el concurso de cuento organizado por la Municipalidad Distrital de Pacasmayo con el cuento "Una jugada para ganar"
El 23 de noviembre del 2006, con motivo del 142º Aniversario de la Provincia de Pacasmayo fue distinguido con la Medalla de la Ciudad, otorgado por el alcalde de dicha municipalidad, Ing. Frederihs Buchelli Torres por su aporte a la literatura.
Actualmente radica en San Pedro de Lloc y ejerce la docencia en el Colegio Secundario de Menores “Santa Magdalena” de Ciudad de Dios (Guadalupe) y el CEGNE “Cristo Rey” del distrito de Pacasmayo – provincia de Pacasmayo, región La Libertad.
PRODUCCIÓN LITERARIA
Tres obras publicadas han sido suficientes para conocer la calidad poética y cuentística del autor. En la primera, muy romántico con la musa de los hombres; en la segunda y tercera, analítico poniendo entre las manos y la mente del lector reflexiones profundas sobre la vida del ser humano.
Verso
“Cuando el corazón habla” (1989)
Prosa
“Miel y hiel” (Colección de cuentos - 2001)
“Entre espinas” (Colección de cuentos: marzo - 2009): Comparten la autoría con su hija Angie M. Lalupú Mantilla